Una fobia es un trastorno de salud emocional que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas.
Causas
Las investigaciones indican que existen factores genéticos y ambientales que contribuyen a la aparición de fobias. Las fobias específicas se asocian con un primer encuentro aterrador con el objeto o la situación que las provoca. No obstante, aún resta saber si esta exposición inicial que condiciona el comportamiento posterior es un factor necesario o si las fobias pueden desarrollarse en personas genéticamente predispuestas.
Las fobias son comunes a todas las edades aunque tienen especial relevancia en niños y adolescentes. Se estima que un 10% de las personas sufre o ha sufrido fobias en algún momento de su vida, aunque muchos deciden no consultar a especialistas.
Los síntomas principalmente son:
- aumento de la frecuencia cardiaca
- sudor
- temblor o estremecimiento
- dificultad para respirar
- sensación de atragantamiento
- dolor o molestias en el tórax
- malestar estomacal
- sensación de mareo o desmayo
- temor a perder el control o enloquecer
- temor a morir
- aturdimiento
- escalofríos o calores súbitos
Éstos aparecen en el momento en que se está delante de una situación particular considerada como amenazante. En otros momentos la persona no suele mostrarlos.
En los ataques de pánico, se deben producir al menos cuatro de los síntomas enumerados anteriormente con o sin una causa conocida e identificable.
Los síntomas de una fobia pueden parecerse a los de otros trastornos médicos o problemas psiquiátricos como la ansiedad, pero no se debe confundirlos.
Tratamientos
Las terapias psicológicas que pueden ser beneficiosas para las personas que padecen fobia son: la técnica de "inundación" o las terapias grduadas de exposición, entre las que se encuentra la Desensibilización Sistemática (DS). Todas estas técnicas se enmarcan en el enfoque de la terapia cognitivo-conductual (TCC). En algunos casos, también pueden ser de ayuda los medicamentos ansiolíticos. La mayoría de las personas que tienen fobias entienden que están sufriendo de un miedo irracional o desproporcionado, aunque este reconocimiento no impide que sigan manifestando esa intensa reacción emocional ante el estímulo fóbico.
La exposición graduada y la TCC trabajan con la meta de desensibilizar a la persona y de cambiar los patrones de pensamiento que están contribuyendo a su miedo. Las técnicas basadas en la TCC son a menudo eficaces, siempre y cuando la persona con este problema esté dispuesta a someterse a un tratamiento que puede durar algunos meses (en ocasiones semanas). Hay otras orientaciones terapéuticas, como el psicoanálisis o la programación neuro-lingüística (PNL) que abordan estos problemas clínicamente, pero sus resultados no se han verificado científicamente.
Si quieres vencer de una vez tus miedos que consideras absurdos o irracionales, el equipo de psicólogos está a tu entera disposición para realizar las terapias adecuadas al caso y así superarlo.
