Los malos tratos infantiles suponen un mal no sólo cuando se está produciendo el daño, sino también a largo plazo y una vez que esos momentos ya han sido eliminados de la vida de la persona, ya que es algo que difícilmente se puede olvidar y que marca el aprendizaje.
Independientemente de que quien es educado con violencia en la vida adulta puede utilizar esa misma violencia contra sus seres queridos (ya que no ha tenido otro modo de expresión de los sentimientos ni ha aprendido otro modo de educar y de conseguir sus objetivos), también puede producir otros daños como:
- Baja autoestima
- Estrés postraumático
- Ansiedad ante cualquier situación que recuerde los momentos vividos
- Depresión por falta de control sobre lo que puede sucederle o no
- Problemas para relacionarse con los demás
- Incapacidad para expresar los sentimientos y establecer una relación sentimental basada en la comunicación y en la confianza.
- Problemas de adicción a drogas, alcohol, juego, etc.
- Delincuencia
Hay cuatro tipos de maltrato que se pueden valorar según dos aspectos del mismo: físico o psicológico, y activo o pasivo.
| Tipos de maltrato |
|
Activo |
Pasico |
| Físico |
Violencia Física |
Negligencia |
| Psicológico |
Maltrato psicológico |
Abandono emocional |
La violencia física incluye daño a la integridad física de la persona, desde golpes hasta empujones, agarrones el brazo, zarandeos fuertes, pellizcos, etc.
La negligencia se produce al ignorar las necesidades vitales del niño como pueden ser la comida, el aseo, el cuidado físico, el curar heridas si se cae y se hace daño, la protección, etc.
El maltrato psicológico consiste en insultos, malos modos, gritos, vejaciones, descalificaciones, faltas de respeto y daños a la autoestima en general.
El abandono emocional se caracteriza por ausencia de afecto y apoyo emocional que necesitan los niños tanto como el comer, es decir, abrazos, mimos, besos, caricias, diálogo, etc.
En la infancia aprendemos a ser adultos, pero necesitamos modelos que nos enseñen a crear un concepto de nosotros mismos, a valorarnos, a premiarnos y no castigarnos por nuestros errores, y a vivir en sociedad. Si has sido un niño maltratado y ahora estas viendo las consecuencias de esta situación, combate tu pasado, aprende a ser feliz y no dejes que te sigan haciendo daño.
Si sólo no puedes o no sabes cómo hacerlo, siempre puedes pedir ayuda a un psicólogo especializado.