7-9-09. psico24.com
Últimamente, la bolsa no ha parado de subir. Esto, al menos para los inexpertos como nosotros, y en la situación actual del país, resulta bastante sorprendente. Además, por si la complejidad del comportamiento humano no fuese suficiente, la aparición de los nuevos productos financieros, ya sean éstos apalancados o no, seguramente provoca que muchos de los que participan en el mercado actúen de forma aún más compleja. Esto puede sorprender a los más experimentados inversores, y prueba de ello es la desgracia del multimillonario Adolf Merckle, que se suicidó tras equivocarse perdiendo millones en una venta al descubierto de acciones de Volkswagen. (Siguiente gráfico).

El factor humano en la bolsa es muy importante. No cabe duda. No se puede olvidar que el mercado está compuesto de gente de lo más aguda y sofisticada. Por ejemplo, André Kostolany ya dijo en cierta ocasión que cada familia burguesa de Francia había enviado al hijo más tonto a la bolsa. Él mismo, habiendo llegado a ser uno de los grandes especuladores de todos los tiempos, reconoció haber pensado en el suicidio.
Muchas veces en bolsa, los inversores o jugadores, toman decisiones inspiradas más en los nervios del momento que en el cálculo frío y premeditado. Otras veces, tras buenas rachas, la persona se puede sentir endiosada, o tras las malas, lo contrario. Por lo tanto, en numerosas ocasiones se pueden haber tomado decisiones que no se debían tomar y la repetición de esto puede ocasionar importantes pérdidas patrimoniales.
Nuestros psicólogos no tienen telepatía con Warren Buffet pero pueden ser de gran ayuda en esos momentos o épocas nada fáciles en los que toda persona se puede encontrar. En esas circunstancias es fácil cometer errores debido a la influencia de los sentimientos o estados de ánimo.
Ejemplos de momentos en los que los nervios pueden hacer tomar malas deciciones:
- Falta poco para que se abra el mercado americano y uno no tiene bastante confianza en las propias posiciones.
- Es viernes por la tarde poco antes del cierre y uno quiere pasar un fin de semana lo más tranquilo posible.
- La salida de un dato económico, macro-económico o empresarial que ha sido muy diferente al que uno se esperaba.
- Movimientos que no se comprenden y rápidamente han impedido que se reaccione a tiempo, ya sea por falta de tiempo o por no haber querido aceptar a tiempo que la decisión no estaba bien tomada.
- La equivocación en la introducción de una orden, o la saltada de un stop que se había olvidado, etc.
- Si se tenía la tranquilidad de que un activo estaba cubierto con un derivado pero la fecha de vencimiento de la cobertura de acerca.
- Si la situación personal no permite prestar tanta atención a la evolución de las cotizaciones ni a la actualidad que las rodean.
- Las creencias sobre análisis técnico o fundamental no sirven o no se cumplen, o bien solo se cumplen en cotizaciones pasadas.
- Cuando por la noche o la madrugada se observa que debido a la evolución de los mercados americanos o asiáticos podemos sufrir un "gap" doloroso.
- En el momento en que muchos compañeros o el resto de participantes en el mercado actúan de manera incomprensible o contraria a la propia.
- Cuando los resultados son extremos (muy buenos o muy malos) y un exceso de euforia o de pesimismo puede alterar la manera de pensar y de analizar una misma realidad.
- Cuando uno cree que la bolsa se "equivoca" y eso crea sensación de no saber lo que está sucediendo.
Éstos son solo algunos ejemplos, pero ha habido grandes especuladores que han llegado al suicidio (por ejemplo Jesse Lauriston Livermore), otros que han sufrido paranoias... Puede haber muchos otros estados y situaciones en las que la atención profesional le resulte de gran ayuda a la persona. Considerando que es más importante la salud que el dinero, es recomendable muchas veces abandonar temporalmente o incluso permanentemente la actividad debido a los altos niveles de estrés que puede ocasionar.
La ayuda de un profesional de la conducta humana le representará mayores comodidades para poder trabajar mejor y con más tranquilidad en la valoración de unas u otras operaciones; por lo tanto pueden aumentar fácilmente las posibilidades de obtener mejores resultados. Y si se encontrara en una de las, a veces dramáticas, circunstancias anteriormente descritas, aquí estaremos para prestarle nuestro apoyo.
Para más información no dude en llamar al 807505768.
