La concepción actual de la menopausia como un proceso con muchas connotaciones negativas hace difícil vivir esta etapa con realismo y serenidad. Por otra parte, se pide a las mujeres que se mantengan siempre jóvenes y se les niega el derecho a envejecer. La comprensión de lo que pasa desde diferentes perspectivas puede ayudar a vivir con plenitud y satisfacción esta etapa, que con el aumento de la esperanza de vida cada vez es más larga.
No decadencia ni juventud eterna
La mujer post menopáusica tiene muchas dificultades para definir su papel en nuestra sociedad. De entrada, es una situación nueva en el tiempo ya que antes había muy pocas mujeres mayores y éstas eran respetadas y cuidadas. La anciana actual no tiene muchas modelos con los que se pueda identificar.
Hay dos modelos extremos muy visibles, y todo el abanico que hay en medio forma parte de las “mujeres invisibles”. Por un lado, el mensaje que recibe la mujer es muy negativo: le faltan hormonas, su feminidad está en entredicho, tiene osteoporosis, Alzheimer, está nerviosa es insoportable, el cuerpo se deforma, tiene arrugas etc.
Por otro lado, exige a la mujer que conserve su juventud, su vitalidad, le presentan cantidad de remedios dietas, libros de auto ayuda para continuar “siendo joven después de los 50″, se afirma que la menopausia es un hecho natural y que “no pasa nada”, todo sigue igual y deben estar más guapas que nunca (?), como las que anuncian compresas para la incontinencia.
La mujer se encuentra que no quiere formar parte del primer modelo, pero que no sabe como formar parte del segundo. Si bien es muy cierto que la menopausia es un proceso natural, no es cierto que no pase nada, pasan muchas cosas y algunas de ellas llevan sufrimiento a la mujer si no llega a comprenderlas.
PROBLEMA DE ADAPTACIÓN MÁS QUE HORMONAL
El primer mal entendido de la menopausia es que esta es el inicio del deterioro de todas las funciones. Aunque actualmente se sabe que el desarrollo es una tarea que implica toda la vida de una persona y cada época tiene sus potencialidades, esta idea no está suficientemente arraigada.
En nuestro mundo la menopausia lleva implícito la pérdida de la juventud y la belleza además del papel de protectoras de la familia. En una sociedad donde eso es lo que se valora de las mujeres, enfrentarse a su pérdida y reorganizar la vida no es una tarea fácil y es esta dificultad y no las hormonas una de las principales causas del malestar que experimentan algunas mujeres.
La menopausia está considerada sólo como proceso biológico que conlleva un descenso del nivel de estrógenos, y que ésta es la causa de la sintomatología que presentan las mujeres en esta franja de edad, pero una mujer es mucho más que un puñado de hormonas. Todas las mujeres de todo el mundo tienen un descenso de estrógenos similar cuando llegan a cierta edad, pero no en todas partes lo viven de la misma manera.
Cuando llega la menopausia la mujer sufre muchos cambios, tanto a nivel físico, como psíquico y también cambia su papel en la familia, ya que los hijos han crecido, las dificultades de adaptación al nuevo estado son la principal causa de malestar en la menopausia, mucho más que el nivel de hormonas.
Reconocer estos cambios, identificar lo que se pierde y sobre todo valorar lo que se gana en el proceso, es el primer paso para vivir plena y satisfactoriamente la nueva etapa.
Autora: Mercè Cid Alsius, Psicòloga col. 18632 | e-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
