El burnout, o síndrome de estar quemado en el trabajo, es una dolencia psíquica, expresión máxima del estrés, que acontece cuando una persona sufre especialmente en el trabajo.
Leiter y Maslach, los autores que han conceptualizado esta dolencia, han concluido en sus investigaciones que son tres los factores implicados en el burnout. El primero que aparece en el trabajador es el cansancio emocional, cuando el trabajador entiende que con sus recursos emocionales no puede afrontar el trabajo. El segundo es la falta de realización personal, sintiendo el trabajador que sus facultades y aptitudes no están siendo aprovechadas en el trabajo. El tercer factor aparece en los casos más graves, y ha sido traducido al español tanto como despersonalización como cinismo. Piénsese que las profesiones con mayor contacto al público y más significado asistencial, como los sanitarios y educadores, son las más proclives a sufrir burnout. En un momento dado, la implicación de los trabajadores llega a ser muy baja en los problemas de esos que necesitan de su ayuda.
Con esta introducción, ¿qué diría el lector? ¿Está quemado?...
Seguramente sí. La investigación del Doctor Leiter no paró en distinguir el burnout del estrés o de la depresión, enfermedades con las que se confunde, distinguiéndola por su origen laboral y encontrando sus principales factores, sino que quiso profundizar en las razones por las cuales los trabajadores podían llegar a quemarse.
Y encontró, dentro de la vida laboral, seis áreas o aspectos en los que un trabajador puede sufrir dentro de una empresa. El primero es la sobrecarga; obviamente, un trabajador con exceso de trabajo terminará quemándose. En íntima relación, en el área de control los problemas surgen cuando el trabajador no tiene autoridad suficiente sobre su trabajo. La recompensa es otro área fundamental; abarca este área no solo la remuneración económica, sino también cualquier satisfacción que el trabajador recibe del trabajo. En el área de comunidad se incluye la calidad de la interacción con el resto de los trabajadores. El área de la justicia consiste en que si el trabajador percibe que en el trabajo el reparto de remuneraciones, promociones no es justo, será más proclive al burnout. Y, por último, los valores: elemento central de la relación de la gente con su trabajo, un conflicto de valores entre los del trabajador y los de la empresa desembocará fácilmente en el desarrollo del burnout.
Nadie está libre de correr riesgos en estas áreas. Por muy satisfactorio que sea nuestro trabajo siempre habrá problemas en alguna de estas áreas. Y estaremos quemados, seguro, por días, por aspectos del trabajo… Conocerlas y saber evaluar la propia situación en la empresa es decisivo para tomar decisiones acerca del trabajo. De no tomar medidas sufriremos con toda seguridad burnout, y deberemos ponernos en manos de especialistas.
